lunes, 17 de septiembre de 2012

SOFOCLETO EN EL RECUERDO...

Publicado por Diario Voces on sep 17th, 2012.
SE FUERON EN SILENCIO, 3
POR: Willian Gallegos Arévalo

Luis Felipe Angell de Lama (Sofocleto), fue un extraordinario humorista. Desde los años cincuenta hasta la década del ochenta hizo sonreír a los peruanos que gustamos de la agudeza y del buen humor. Su pluma picaresca pasó por los diarios El Comercio, Correo, La República, Expreso y volvió nuevamente al decano. Su paso por el semanario Opinión Libre, un órgano de la derecha, en los años setenta, fue breve, pero siempre incidiendo en el humor político, donde fue un maestro, donde también fue muy duro e intolerante especialmente en contra de la gente de izquierda.
Las ediciones dominicales de los diarios Correo, Expreso y La República –cuando escribía en estos medios—le dedicaban las páginas centrales a sus simplonadas, donde destacaban las “Frases célebres” y las “Mentiras universales”, la foto parlante, expresadas con ese encanto natural en que nada parecía forzado. Y, por supuesto, los célebres sinlogismos, en donde destacan “algunos escritores se agotan antes que sus libros”, “El peligro de los analfabetos está en que comiencen a escribir”. El político al que le ponía una chapa, ya no podía desprenderse de él. Sus “puntos” fueron: Belaunde, Cornejo, Landázuri, Cornejo, Chirinos Soto, el ministro Artola, Javier Campos Montoya (el jefe de la ex PIP). El ´popular´ Javicho fue uno de sus personajes dominicales, a quien le hacía presentar el Informe PIP.
Su famosa columna “Sofocleto en dos columnas”, hizo la delicia de los lectores. En ella tocaba los temas cotidianos en donde, muchas veces, mencionaba a figuras del deporte, como Perico León y Pitín Zegarra. Para la generación que la leyó fue una especie de terapia para superar esos problemas cotidianos. Y sobre las ´mentiras universales´, me quedo con esta: “No te preocupes, Martínez, tu caso ya lo está viendo el Ministro, y en cualquier momento te doy buenas noticias”. Tenía una sección de las expresiones referidas a esas frases que parecieran ser dichas por personas aparentemente inocentonas; por ejemplo: “Disculpe, señor Pérez, todavía no entiendo por qué me ha citado a su cuarto si ya son las doce de la noche”.
Las frases que les atribuía a los personajes de la época son de antología. Durante la primera fase de la dictadura militar causó furor la llegada a Lima de la película “Decamerón”, de Pier Paolo Pasolini, y la Iglesia la declaró inmoral. Eran los tiempos del cardenal Juan Landázuri Ricketts, arzobispo primado del Perú. La noche de la exhibición de la película en el cine Roma, ante una platea llena, se prohibió su estreno por orden del gobierno. Fue un escándalo. Y justo para que Sofocleto pusiera en boca de Landázuri la frase célebre: “A los cristianos les digo que la película Decamerón es inmoral, obscena, morbosa, pecaminosa y no apta para todo buen cristiano, y se los digo yo, que lo vi siete veces”.
A pesar de ese humor incisivo del que hizo gala, Luis Felipe Angell de Lama tuvo enconos terribles. Nunca le perdonó a Velasco Alvarado, de quien tenía mala opinión y lo dejó escrito. Al parecer, no le simpatiza Enrique Chirinos Soto (Chirinos Poto), del que ya hablamos, aunque más directo y fuerte fue su diferencia con Héctor Cornejo Chávez (Corneto). Pero, de manera general, sus enfrentamientos los dio contra la izquierda, y en cierta oportunidad, comentó con ferocidad y casi con grosería un artículo de José Adolph (ya fallecido), recibiendo de éste una soberbia réplica, dada con nivel y elegancia. Y para terminar, diremos que Sofocleto fue considerado un genio del humor. Su capacidad fue extraordinaria, siendo además, un hombre muy culto. A la conocida frase de Blas Pascal, la cambió por: “Amo, luego insisto”. (Final).

1 comentario:

Stephany dijo...

A mi me encanta este autor, dígame por favor donde puedo conseguir sus libros, en qué lugar? gracias