miércoles, 24 de diciembre de 2008

EL CODIGO SOFOCLETO

20 DICIEMBRE 2008
EL CODIGO DE HONOR DEL MARQUES DE CABRIÑANA.
Autor: Sofocleto (seudónimo de Luis Felipe Angell de Lama, 1926-2004)
Año de publicación: 1999, 153 páginas.

El presente volumen es lo que podría llamarse “El Pensamiento Vivo del Marqués de Cabriñana” y es una radiografía de la verdadera naturaleza que tienen los duelos, convertidos hoy –debido al progreso y a las nuevas drogas contra el cretinismo– en una verdadera pieza de museo, que a los espectadores les produce risa y a los protagonistas diarrea. Donde ocurre que los que pretenden lavar su honor, terminan al final lavando sus calzoncillos.
Entonces tenía once o doce años. Mi tío Carlos y yo habíamos caminado más de una hora por el mercado de Trujillo buscando una edición íntegra de Las mil y una noches. Hartos del sol, de alguna forma recalamos en una oscura librería de saldos en la que algo pareció interesarle. No era el libro que buscábamos pero, tras cancelar su precio, anunció que nuestra búsqueda había finalizado. Recuerdo que tenía las tapas azules y a un tipo bigotón en pijamas en la carátula. Creo que él no lo sabe pero así fue como obtuve el primer libro que leí en serio –quiero decir sin saltarme hasta la última página– en mi vida. El libro era el Manual del perfecto deportado y su autor, hasta entonces un desconocido para mí, era Sofocleto.
Artículo 13.- Cuando entre varios individuos ofenden a otro, este último tiene el derecho de elegir a quién debe exigirle reparación por las ofensas recibidas. Ahora bien, si no hay ningún enano o tuerto entre ellos, si la ofensa se ha producido en una cantina de los bajos fondos y es muy probable que ninguno de los agresores haya oído hablar jamás del presente Código, lo más prudente es entregar a dichos caballeros el reloj, el anillo de la familia, el dinero que se lleve encima y, en fin, todos los objetos de valor que puedan contribuir a calmar los ánimos del grupo. En circunstancias como estas, abofetear con el guante a cualquiera de los agresores o citarlos al campo de honor tiene un nombre específico: Suicidio.
Desde aquella primera lectura, debo de haber comprado al menos unos diez libros más de él. Aunque sería mucho decir que todos son excelentes, inolvidables, sí me parece justo decir que a Sofocleto le debemos más de lo que parece. Menos conocido como Luis Felipe Angell de Lama, Don Sofo debe de ser uno de los escritores peruanos más prolíficos que hay. Novelas, ensayos, décimas, artículos periodísticos y hasta diccionarios de refranes y de lenguas. Se dice que su obra completa abarca 162 volúmenes. Siempre me sorprende encontrar nuevos y nuevos libros que literalmente sostienen, porque están siempre debajo de todo, pilas enteras de libros en las librerías de viejo de provincia. Él es la mente macabra detrás de innumerables chistes que hemos escuchado desde chicos, él le puso “Caballo Loco” a Alan García, era él quien firmó miles de columnas en Ojo, La República y El Comercio. Yo creo que Sofocleto, detrás de su risa escandalosa, las historias sobre su niñez en Paita y sus varias deportaciones, era un hombre sencillo. Una amiga de la universidad recuerda haberlo visto varias veces en el Club Miraflores, altísimo y con un traje blanco, de seguro escribiendo sin escribir algún soneto al papel higiénico o corrigiendo mentalmente una cuartilla.
Artículo 177.- Si alguno de los contendores fuera sordo y estuviera, por lo tanto, imposibilitado de escuchar la palabra “Fuego”, dicha por el Director del Combate, tal palabra se escribirá en un cartel que, desde lejos, el Director mostrará al protagonista para que comience a disparar. Si, además de sordo, el protagonista fuera miope y no tuviera anteojos apropiados, no habrá otro remedio que encargarle a él mismo dar las órdenes pertinentes, advirtiéndole que por ningún concepto debe gritar “Rompan filas”, ”Socorro”, ”Mamá”, ”Cada uno para su casa” u otras frases de parecido jaez. Finalmente, si además de sordo y miope, el contrincante resultare ser también mudo, será lícito que los padrinos de ambas partes le apliquen un puntapié en el trasero por haberles hecho perder el tiempo miserablemente.
El Código de Honor… es un libro escrito a manera de Código de Leyes (con artículos, capítulos y notas al pie) sobre los supuestos, formas y consecuencias del duelo. Como él mismo lo afirma, la institución del duelo como mecanismo para defender el honor mancillado está tan pasada de moda como la pianola, la sombrilla o los escarpines. Sin embargo, el Código de honor… constituye, a su manera, un interesante ensayo sobre la irracionalidad de la violencia como mecanismo autocompositivo de diferencias y de cómo sus promotores no son más que perfectos idiotas, haciendo el ridículo. Un libro perfecto para disfrutar un día cualquiera, de a pocos, con una prosa exacta que lo vuelve agilísimo. Un libro ideal para enseñarle a cualquier persona que los libros también pueden, y deberían, ser divertidos.

Luis Felipe Angell de Lama ve como el alcalde de Paita, Walter Wong Ayón, intenta romper la botella de champagne, el día que se inauguró el Parque Sofocleto en Paita.

Una última nota. La noticia de la muerte de Sofocleto, hace varios años, fue lo primero que vi en la televisión la primera noche que vine a vivir a Lima. No estoy seguro de si es una coincidencia, una señal o algo parecido, pero esa noche me dio un poco de pena no poder llegar nunca a conocerlo, escucharlo reír o decirle algo. Después de todo, todavía le debo una visita a la Plaza Sofocleto en Paita (inaugurada por él mismo, ver foto arriba). Y, principalmente, debo terminar de leer todos sus libros. Hasta ahora, recomiendo con especial entusiasmo su Enciclopedia de la Conducta Humana (en tres tomos: Los Cojudos y Los Conchudos. Le faltó escribir Los Pendejos) así como el Manual del Perfecto Deportado y El Virus Matrimonial.
Mención aparte, en la tarea de recopilar lo existente sobre la obra de Sofocleto, merece la página de Raúl Moscol León.

8 comentarios:

Jeeba dijo...

Excelente un blog de Sofocleto, relamente su humor es inigualable, recuerdo que desde que lei mi primer libro de el, "El perfecto Deportado", no he parado de coleccionar sus libros. Felicitaciones por el Blog

Mario Renato Saldaña Gomez dijo...

felicitaciones por el blog. hace mucho que me desconecte de "sofocleto" pero pienso retomarlo!!
suerte y saludos!

Aramis Vera V. dijo...

Don Rafael, es muy grato ver que otras personas estan interesadas en este gran escritor, yo he ido coleccionando alguno de sus libros, he entrado a innuerables librerias buscando libros de Sofocleto, sin mucha suerte.

En otros casos he encontrado algunas joyas, por ejemplo la vez que me vendieron Sofocleto en Dos Columnas por el modico precio de 4 soles, ya que el libro lucia viejo y no tenia tapa.

Me pregunto Don Rafael si usted no conoce algun lugar en la web desde donde pueda descargar los ibros de Sofocleto, estoy buscando ya que me es dificil conseguirlos ahora, porque estoy residiendo en Londres hasta el proximo a;o...

SI conoce de alguna web, o si usted tiene los libros en alguna cuenta, tendria la gentileza de pasarme los enlaces?

Gracias por el tiempo tomado a esta carta.

RAFEMOLE dijo...

ARAMIS VERA:
HAS OLVIDADO INCLUIR TU EMAIL PARA PODER CONTESTARTE...
ESPERO TU MENSAJE PARA ESTAR EN CONTACTO.
SALUDOS DESDE PIURA, PERU

Aramis Vera V. dijo...

mi mail es lonelycookman@gmail.com o artus_1_21@hotmail.com.

Espero su pronta respuesta Don Rafael :)

Eduardo dijo...

Al igual que Aramis Vera. También estoy interesado en conseguir obras del genial Sofocleto. Podría ayudarme y decirme cómo puedo conseguirlas? mi correo es: enazario@manoxperu.com

Cesar Maldonado dijo...

La sabana de abajo. El manual del perfecto deportado.sonlogismos. sus columnas en el periódico. Geniales

Cesar Maldonado dijo...

La sabana de abajo. El manual del perfecto deportado.sonlogismos. sus columnas en el periódico. Geniales